La Unión Europea está en camino de alcanzar en 2020 el
objetivo de que el 20% de la energía consumida sea de origen renovable,
lo mismo que el 10% de la dedicada al transporte. Pero el mundo sigue
tras 2020 y el comisario de Energía, Günther Oettinger, teme que si no
se marcan nuevos objetivos para después la UE perderá todo lo ganado en
estos años desde el 0% de partida. Bruselas quiere que los Estados
empiecen a pensar en después de 2020, teniendo presente que las
subvenciones a las renovables no pueden durar eternamente y que, para un
país como España, “invertir en renovables es más barato que importar
energía de Argelia y otros lugares”, según Oettinger.
El
comisario presenta hoy una comunicación sobre la marcha del compromiso
del 20% en renovables para el 2020 y está satisfecho de cómo están las
cosas. “Vamos camino de conseguirlo. No hay retrasos. Pero tenemos que
estar atentos”, dice en su despacho pensando ya más en el futuro, con
2030 como piedra de toque. “Un fuerte crecimiento de las renovables
hasta 2030 podría crear más de tres millones de empleos”, se lee en el
documento, junto a la advertencia de que “el crecimiento en energías
renovables caerá tras 2020 si no hay intervenciones adicionales debido a
sus altos costes y otras barreras en comparación con los costes de
combustibles fósiles”.
Según él, es necesario plantear un régimen “que atraiga
inversión, esencialmente privada, para lo que hace falta seguridad y
claridad, una buena Administración y un buen sector bancario. Hay
Estados que cambian las normas de la noche a la mañana y hacen
modificaciones con efecto retroactivo. Hay que tener cuidado porque
necesitamos inversión y los inversores detestan la incertidumbre. Los
inversores en renovables necesitan claridad a 15 años vista”.
Günther Oettinger, junto al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. ALEXEY NIKOLSKY (EFE)
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